GUATAVITA La laguna sagrada

El pueblo de Guatavita fue la capital religiosa de los Mhuysqas del Zipazgo, en cuya laguna sagrada, templo máximo de su veneración a Sie, el agua, celebraban la más pomposa de sus ceremonias que dio origen a la leyenda de El Dorado. Guatavita en lengua Mhuysqa quiere decir fin de la labranza o punto de la sierra, según Acosta Ortegón.

El  pueblo de Guatavita tenía asiento al pie del cerro de Montesillo, a cuyo alrededor estaban las capitanías de Chaleche, Tuneche y Tuminé; la principal industria era la orfebrería, sobresalieron como los mejores y los hábiles pues "sabían fundir el oro y amoldarlo". 

Guatavita, la laguna sagrada, que geográfica y legalmente pertenece al municipio de Sesquilé, es el sitio ceremonial en el que los indígenas aún adoran a la diosa del agua. Antiguamente se realizaban fastuosas ceremonias que originaron la leyenda de El Dorado y según la cual el cacique Mhuysqa llegaba acompañado de cuatro sacerdotes en una balsa de madera, antes de sumergirse impregnado en oro y cargado con los tesoros que recogía de la comunidad con el fin de abandonarlos en el agua como ofrenda y símbolo de adoración. Para los nativos el trabajo en oro no representaba valor económico sino una forma de acercarse a sus dioses.  El baño en oro era únicamente cuando se proclamaba como cacique la persona elegida, la cual debía llegar totalmente pura de pensamiento a la laguna, colocarse ungüentos y ponerse oro en polvo sobre la piel, para luego sumergirse, o "penetrar" la laguna, y al salir era sabio. Después de este acto, se ofrecían oro, esmeraldas y otras piedras preciosas, ya que los Mhuysqas creían, que TODO acto que afectara la naturaleza debía tener su equilibrio, y esta era la forma.

Comer sano no es una moda o tendencia pasajera.. es una actitud defensiva frente a las toxinas de la comida de hoy disfrazada de alimento.
La Hicotea Factoría